by MaryAnn Lucking
Director of CORALations
The CORAL Farms of Culebra
If you snorkel or dive Punta Soldado or Tamarindo Bay and
take a peek underwater, you may notice corals growing on
man-made structures set up on the sandy sea floor. These
are Culebra’s coral farms. The coral farms are a
collaborative project of the University of Puerto Rico’s Coral
Reef Research Group based at the Rio Piedras Campus,
UPR’s Marine Environmental Society (SAM by the Spanish
acronym), The Culebra Fishermen’s Association, and
CORALations. These are more than artificial reef
structures. Culebra’s coral farms are being used to select
corals more resistant to the rising sea surface temperatures
and coastal water pollution.
The projects are demonstrating that certain coral “clones”
(corals that are genetically identical) are developing more
resistance to these impacts than others. Fragments taken
from the survivors are transplanted to the natural reef with
an 87% survival rate, while at the same time the wild
populations of the same corals are in dramatic decline due
to thermal stress associated with global warming.
Compared to other coral species, Staghorn corals
(Acropora cervicornis) grow quickly and create three-
dimensional habitat critical for sheltering and propagating
juvenile fish. According to National Marine Fisheries
Service, who recently listed this coral species as
Threatened, these Caribbean Acroporid corals have
declined 98% over the past 30 years.
Culebra’s CORALations Marine Explorers have been
educating visiting groups about the coral farms and some
of the local youth are now ready to begin their diver’s
certification process so they can work with the Sociedad
Ambiente Marino (SAM) to maintain the farms. The success
of this project over the past five years is now gaining it
international attention. Selective coral restoration projects
like this, combined with coastal water quality enforcement
and well-managed marine protected areas may offer hope
for a future with corals and a healthy and sustainable local
fisheries as a food source.
In the next issue of Down Island we will see what the
scientific data is telling us about the success (or failure) of
the first No-Take Marine Protected Area designated in
Puerto Rico’s water, the Canal de Luis Pena Reserva
Natural on Culebra.
LAS FINCAS DE CORAL DE CULEBRA
Si buceas en Punta Soldado o en Bahía Tamarindo y das
un vistazo debajo del agua, podrás ver en el fondo de
arena, corales creciendo en estructuras hechas por el
hombre. Éstas son las fincas de cultivo de corales de
Culebra. Las fincas de coral es un proyecto en el que
colaboran el Grupo de Investigación de Arrecifes de Coral
de la Universidad de Puerto Rico-Recinto de Río Piedras,
la Sociedad Ambiente Marino (SAM), la Asociación de
Pescadores de Culebra, y CORALations. Éstas son algo
más que estructuras artificiales. Las fincas de coral de
Culebra se usan para seleccionar corales más resistentes
a las altas temperaturas de la superficie del mar, que
continúan aumentando, y a la contaminación de las
aguas costeras.
El proyecto ha demostrado que ciertos clonos de corales
(corales que son genéticamente idénticos) han
desarrollado más resistencia a estos impactos negativos
que los otros. Se sacan fragmentos de los corales
cultivados que sobreviven y se transplantan en el arrecife
natural con una tasa de sobrevivencia de 87%, mientras
que los corales naturales de la misma especie están
disminuyendo dramáticamente. El coral Cuerno de ciervo
(Acropora cervicornis) crece rápidamente y crea un
hábitat tridimensional crítico para la protección y
propagación de los peces juveniles. De acuerdo al
Servicio Nacional de Pesquerías Marinas, quienes
recientemente designaron a esta especie en la lista de
especies amenazadas bajo la Ley Federal de Especies
en Peligro de Extinción, los corales acropóridos del
Caribe han disminuído en un 98% en los últimos 30 años.
Los Exploradores Marinos de CORALations han estado
educando a grupos visitantes a la isla de Culebra sobre
la importancia de las fincas de coral para la conservación
y recuperación de los arrecifes de coral. Algunos de los
jóvenes están listos para certificarse como buzos
mediante SCUBA y así trabajar con SAM en el
mantenimiento de las fincas. El éxito de este proyecto
durante los últimos cinco años está ahora atrayendo
atención internacional. Proyectos de restauración
selectiva de corales, combinados con el cumplimiento con
las leyes que regulan la calidad del agua costanera, y la
designación de áreas marinas protegidas bien
manejadas, pueden ofrecer esperanza para un futuro con
arrecifes de coral y una pesca local saludables y
sustentables para el disfrute de generaciones futuras.
En la próxima edición de DownIsland, veremos qué nos
dice la data centífica sobre el éxito (mucho o poco) de la
primera Área Protegida Marina designada “no captura” en
Puerto Rico, la Reserva Natural Canal de Luis Peña en
Culebra.
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